34+629158501
Seleccionar página

Parece mentira, pero el otro día fui al médico a hacerme un chequeo rutinario, y entre sus revistas encontré una que hablaba sobre negocios, (digo que parece mentira, porque en la consulta del ginecólogo rara vez te encuentras una revista que no trate sobre la prensa del corazón o en todo caso sobre coches) y concretamente me llamó la atención un artículo en ella en el que me preguntaba si yo “podría ser un buen/a empresario/a”.

El artículo está escrito por Enrique Quemada, presidente de OnetoOne, y rápidamente, en lo que esperaba mi turno, me dediqué a tomar algunos apuntes que creo que pueden ser muy valiosos para ti y para que cada uno se dé cuenta de lo que necesita para convertirse en la mejor versión de sí mismo, y a si mismo ayudarte a sacar el mayor provecho de tu talento (porque no lo dudes, todos tenemos un talento).

En el artículo comenzaba definiendo como debería ser un empresario: alguien que busca su libertad, inconformista, valiente, y audaz. Pero no sólo esto, ya que para él un empresario debe adaptarse a entornos inciertos, tener un espíritu ambicioso y al que le llamen la atención los retos.

Y a continuación continuaba hablando sobre las principales características de un empresario o emprendedor, las cuales te voy a detallar a continuación:

Alta motivación, que no es más que esa pasión que lo mueve hacia delante y que no le permitirá rendirse ante los tropiezos. El fracaso no está en su mente, pues sólo está enfocado en el éxito.

Alta capacidad de adaptación y flexibilidad ante los cambios.

Deseo constante de aprender y estar a la última de todos los acontecimientos sociales, tecnológicos y económicos. A ver…, para puntualizar, no es necesario que seas un experto en todas las áreas y mucho menos en las de su propia empresa, pero sí debes de interesarse por aprender el funcionamiento de todas las áreas que componen tu empresa para poder gestionarlas de la mejor manera posible, sacar un mayor rendimiento de éstas y minimizar los posibles errores.

Ser capaz de asumir riesgos y estar preparado mentalmente para superar las dificultades y afrontarlas con éxito.

Capacidad de crear confianza. Las relaciones humanas en los negocios son imprescindibles, pues nunca sabes de dónde vas a necesitar buenos apoyos en los momentos difíciles, y éstas pueden venir de entornos externos, o desde el propio entorno interno de la empresa, entre tus propios trabajadores. Así que generar buenas relaciones entre todas las personas que nos rodean es fundamental y para ello debes ante todo trabajar en tu propio nivel de honestidad, pues es lo que hace que los demás te vean como una persona fiable.

Ser creativo. Hacer que un problema sea interesante de superar y aportar soluciones constructivas, contagia a las personas que se encuentran alrededor tuyo y les incita a desear trabajar contigo o plantearte la posibilidad de desarrollar nuevos negocios.

La tenacidad, pues si no eres constante en el tiempo no llegarás a alcanzar tus objetivos y sueños, y mucho menos el éxito.

Probablemente si eres un joven emprendedor, o deseas serlo, esto te podrá resultar un tanto abrumador, pero te voy a dar una buena noticia: la mayoría de los empresarios no nacen, se hacen. Y es que aprender a ser emprendedor, es un proceso al que se llega empezando por cambiar tu forma de pensar. En otros artículos ya comenté que existe formación para emprendedores, algo que mucha gente desconoce. No te centres sólo en la parte tecnológica o técnica, debes también centrarte en la formación de tu propia persona. Por lo demás, si tienes un deseo y una gran pasión… el camino se te empezará a mostrar por sí solo. Cada tropiezo que des no será más que una nueva oportunidad para seguir aprendiendo, hacerte más fuerte, y seguir hacia delante en una dirección más adecuada.

Así que analiza tu forma de ser y reflexiona, y si crees que te falta alguna de estas características… fórmate para adquirirlas.

Ya ves cómo a veces un largo tiempo de espera en la consulta de un médico puede dar mucho de sí y resultar altamente satisfactorio, así que si de alguna manera este artículo te has servido para sentirse identificado y tienes espíritu de empresario o emprendedor, ¿a qué esperas para ponerte en marcha?. No esperes a que aparezca la oportunidad, ¡búscala! ¡Tú puedes marcar la diferencia entre el antes y el después!

Abrir chat
¿Necesitas ayuda?
Hola, ¿necesitas ayuda?. Abre el chat en el botón de abajo y deja tu pregunta. ¡¡Gracias!!